COPAS MENSTRUALES PARA LAS NIÑAS Y MUJERES DE NEPAL

Lo ha dejado todo y ha llenado su mochila de entusiasmo, vitalidad y 50 copas menstruales. Su objetivo, ayudar a las mujeres y niñas de Nepal a romper con el tabú de la menstruación. Hoy hablamos con Mónica Morán, una leonesa de 44 años que desde hace mes y medio ha cambiado su residencia en Zaragoza por la mágica Stupa de Boudha Kathmandú. Lo suyo con Nepal fue un flechazo. Nunca había prestado atención a esa parte del mundo hasta que acudió a una sesión de meditación en la que un porcentaje de las aportaciones se destinaba a Nepal. A partir de ese momento todo cobraba sentido. Artículos, fotos, comentarios … Mónica lo tuvo claro: “Nepal será mi próximo destino para hacer un viaje sin tiempo”.
Así comienza su aventura, dejando atrás una vida cómoda con un contrato fijo como administrativa y cambiando las calles de Zaragoza por las de Kathmandú. Desde el comienzo sabía que su proyecto debía ser por y para las mujeres nepalíes. Y así, desde la curiosidad de cómo vivían su menstruación las mujeres y niñas de la tierra de Buda y su experiencia con la copa menstrual desde hace doce años, surgió la idea.

Mónica lo tuvo claro: “Nepal será mi próximo destino para hacer un viaje sin tiempo”.


Mónica se puso en contacto con Naturcup, nos encantó su proyecto. Hasta el momento, nuestro granito de arena ha sido aproximadamente del 50% de la inversión en copas donadas para las las mujeres y niñas nepalíes. Continúa con su campaña para recaudar fondos que ya ha dado sus primeros frutos y gracias a la generosidad de amigos y conocidos ha conseguido llevar hasta Nepal más de 150 copas. Si quieres colaborar con ella y formar parte de este maravilloso proyecto puedes ponerte en contacto con Mónica a través del mail cimaveram@gmail.com o hacer tu aportación en el número de cuenta ES16 2100 5564 5202 0012 7749. También puedes ser partícipe de sus experiencias en su perfil de instagram @monimoranordonez.

El tabú de la menstruación en Nepal

En Nepal, la menstruación sigue siendo un tabú. Miles de mujeres y niñas son obligadas a abandonar sus casas durante los días de la regla y permanecer en el campo, el patio o el cobertizo de los animales. Esta práctica se conoce como el ‘chaupadi’ (aislamiento para menstruar). Creen que si ellas están cerca, el pueblo sufrirá una desgracia. A pesar de que esta práctica se prohibió en 2005, se ha seguido practicando y el año pasado fue tipificada como delito.
Mónica nos cuenta como Nepal es uno de los países del mundo donde más se estigmatiza la regla y asegura que la práctica del ‘chaupadi’ hace que mujeres y niñas sean aún más vulnerables. “Tienen que enfrentarse a ataques de serpientes, violaciones por estar solas y a vivir en unas condiciones totalmente insalubres. Incluso hay muertes por inhalación de humo,  no pueden ni utilizar mantas y los métodos que utilizan para calentarse no son nada seguros”.

En Nepal miles de mujeres y niñas son obligadas a abandonar sus casas durante los días de la regla.

Autoconfianza a través de la risa

Pero ¿cómo enseñar qué es una copa menstrual a niñas y mujeres que han sido esclavizadas emocional y sexualmente durante años? No es tarea fácil, por eso Mónica ha estructurado su proyecto en tres sesiones.

Risoterapia

La risa es un lenguaje universal, así que la primera de sus sesiones para acercar la copa menstrual a niñas y mujeres nepalíes es la risoterapia. A través de un ambiente distendido dónde las participantes puedan estar relajadas, las dinámicas empiezan con ejercicios suaves que van subiendo la intensidad a través de juegos terapeúticos ambientados con música adecuada para cada momento.

Autoconfianza

En la segunda sesión se trabaja la autoconfianza a través de la música y las miradas. Aquí el espejo juega un papel muy importante. Es necesario que las participantes se miren en él y vean el poder de su mirada, una técnica que trabaja con mensajes motivantes escritos en nepalí. “Orgullosa de ser mujer”, “Merezco ser feliz”, “Me amo”, “Me gusta mi cuerpo” o “Soy bella”… son algunas de las frases con las que trabaja.

Menstruación saludable

En la tercera sesión, entra más de lleno en el tema de la menstruación. Se trata de una parte en la que se trabaja el orgullo de ser mujer a través de fotos de mujeres referentes para otras mujeres. Mujeres diversas, de diferentes entornos, ámbitos y condición social… trabajadoras, amas de casa, madres, enfermas, con discapacidad…

Se transmite un único mensaje: Da igual cuál sea el color de tu piel, la vida que hayas tenido, cómo seas o dónde hayas nacido… porque eres una mujer maravillosa y has de estar orgullosa de ser quién eres”. Una vez que han interiorizado este mensaje, están preparadas para oír hablar de la menstruación y no vivirla como algo oculto, sucio o avergonzante sino desde su lado más femenino y saludable.

Monjas budistas, mujeres fisioterapeutas en un hospital o niñas de una casa de acogida son algunas de las mujeres nepalíes que ya conocen la copa menstrual y pueden vivir su menstruación de una forma más saludable. Y para poder llegar al máximo de mujeres, Mónica se ha puesto en contacto con varias ONGs nepalíes para presentarles su proyecto.

Da igual cuál sea el color de tu piel, la vida que hayas tenido, cómo seas o dónde hayas nacido… eres una mujer maravillosa y has de estar orgullosa de ser quién eres.

Mujeres rurales y niñas, las más vulnerables

Estremece escuchar a Mónica cuando asegura que las mujeres de las zonas rurales y las niñas son los colectivos más desfavorecidos. “La peor situación la tienen las mujeres de campo. Me comentan que ellas pasan todo el día trabajando en las tierras con la incomodidad que conlleva tener entre sus piernas un paño que se está moviendo continuamente”, asegura y añade que “hay niñas que no pueden ir a la escuela durante esos días, muchas de ellas tardan un par de horas caminado desde sus casas”.

Cuenta con ilusión como hace ahora doce años que ella descubrió la copa menstrual. Siempre le ha preocupado el tema medio ambiental y dejó de utilizar tampones con aplicador para no generar residuos.

Hay niñas que no pueden ir a la escuela durante la menstruación, muchas de ellas tardan un par de horas caminado desde sus casas.

La copa menstrual es algo que me hace sentir muy libre. Ni noto que tengo la regla. Es un gran invento para las mujeres y por eso quiero compartirlo con todas ellas. Se lo merecen. Su vida aquí es muy dura y creo que debemos darles la oportunidad de ver su menstruación no como un castigo sino como algo natural que pueden vivir de una forma saludable y cómoda”, concluye Mónica.

“Las mujeres aquí son adorables ¡Me encantan! Todo esto es por ellas”.

 

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Este es un artículo incluido en Naturcup.

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