EL CÉRVIX: EL GRAN DESCONOCIDO

A menudo oímos hablar del cérvix o cuello uterino… Todas hemos oído a alguna amiga: “tengo el cérvix bajo”. Así que ya sabemos que tiene distintas posiciones. Pero…  sabes ¿qué es?, ¿dónde está? o ¿para qué sirve?  Esa parte tan importante de nuestro cuerpo y tantas veces ese gran desconocido. Bien, pues hoy te hablaremos de él para que el día de vuestra primera cita no sea necesaria una presentación formal. 

¿Qué es?

El cérvix es la parte inferior y más estrecha de nuestro útero y está situado en el fondo de nuestra vagina. Dicho de una manera simple: es la puerta que comunica nuestra vagina con el útero. Tiene unos 3 centímetros de diámetro y su firmeza varía según el momento del ciclo menstrual en el que nos encontremos y de otros factores como el grado de excitación sexual o etapas tan cruciales como el embarazo. Este pequeño orificio cervical cambia su firmeza durante la menstruación para permitir que la sangre pase del útero a la vagina; durante la ovulación se abre ligeramente para permitir que los espermatozoides lleguen al útero; y durante el parto, el cuello uterino puede dilatarse hasta 10 centímetro para permitir la salida del bebé.

FUENTE DE LA IMAGEN: embarazoyfertilidad.com

Este pequeño orificio cervical cambia su firmeza durante la menstruación para permitir que la sangre pase del útero a la vagina.

¿Por qué es importante conocerlo?

El flujo menstrual sale de nuestra vagina atravesando el cérvix, por eso es importante conocerlo y saber exactamente dónde está.

Ya hemos comentado que a lo largo del ciclo menstrual su aspecto y morfología sufre una serie de alteraciones en función del momento e incluso nos indica el índice de fertilidad en el que nos encontramos.

Al inicio del ciclo, durante los días de la menstruación y al comienzo de la fase folicular, este orificio es más firme, es decir se encuentra más cerrado con un diámetro de 1 mm y se sitúa más bajo pudiéndose localizar más fácilmente desde la vagina.

Con la ovulación se vuelve flexible y aumenta su abertura alcanzando un diámetro de hasta 3 mm. Se coloca en una posición más alta acercándose así más a la cavidad uterina para facilitar de este modo la entrada de los espermatozoides.

En la fase lútea, el orificio uterino vuelve a su forma y posición inicial, es decir firme, cerrado y a bajo nivel.

Al inicio del ciclo, durante los días de la menstruación y al comienzo de la fase folicular, este orificio es más firme.

A través del conocimiento de nuestro cérvix podemos obtener una valiosa información sobre nuestro cuerpo. Concretamente nos aporta información y nos ayuda a reconocer si estamos en nuestros días fértiles o no (lógicamente esta información sólo es fiable junto a otros indicadores). Así durante el periodo fértil, el orificio estará abierto, alto, recto y blando y durante el periodo infértil, más cerrado, bajo, inclinado y duro.

FUENTE DE LA IMAGEN: embarazoyfertilidad.com

Como ya hemos apuntado también nos informa en qué momento de nuestro ciclo estamos y cuánto más conozcamos nuestro cuerpo más fácil será reconocer también algunos tipos de infecciones.

 Así cambia nuestro cérvix

Los cambios más significativos dependerán del momento y hacen referencia a:

  1. El grado de apertura del orificio: más abierto o más cerrado.
  2. Estado de rigidez: blando o duro.
  3. La posición: alto (más alejado de nuestra vagina) o bajo y también, recto (alineado con la vagina) o inclinado (mira hacia la pared de la vagina).

Cérvix y copa menstrual

Conocer la altura y posición de nuestro cérvix es una variable muy importante a la hora de colocar la copa menstrual. El flujo es expulsado a través de este orificio por lo que la copa menstrual debe colocarse justo debajo de él o alrededor para que su inserción sea efectiva y evitar así las pérdidas.

En la siguiente ilustración puedes ver cómo colocar correctamente la copa: 

¿Cómo medimos nuestro cérvix?

Si aún no has experimentado y localizado tu cérvix, te explicamos como puedes hacerlo. Es muy útil no solo para una perfecta colocación de la copa menstrual sino también para mejorar tu vida sexual y tu salud menstrual.

Lo primero que debes hacer es lavarte bien las manos, vas a utilizar tus dedos para medir su altura. Debes introducir un dedo e ir avanzando hasta que consigas tocar el cuello del útero (que para identificarlo tiene un tacto similar al de la punta de la nariz). Si para alcanzarlo utilizas sólo hasta la primera falange tienes el cérvix bajo, si llegas a la segunda falange, medio y si introduces todo el dedo para identificarlo lo tienes alto.

Como sabes su posición y textura cambia con el ciclo por lo que sería conveniente hacer la medición en los diferentes momentos y también durante el periodo ya que una única medición podría llevar a error.

 

EL CÉRVIX: EL GRAN DESCONOCIDO
5 (100%) 1 vote[s]
Este es un artículo incluido en Naturcup.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.